Guacamole

Pizza de coliflor
25 junio, 2020

Guacamole

Tiempo de preparación: 15 minutos

Dificultad: Baja

Coste: Bajo

Instrucciones

INGREDIENTES

  • 2-3 aguacates
  • zumo de 1/2 lima
  • sal al gusto
  • jalapeños en conserva (al gusto)
  • 1 cebolla roja pequeña
  • 1 tomate pequeño
  • cilantro (opcional)

  1. Cortamos a la mitad los aguacates con mucho cuidado. Reservamos el hueso de uno de ellos.
  2. Con la ayuda de una cuchara, incorporamos la carne de los aguacates en un recipiente y los chafamos con un tenedor. De esta manera, notaremos posteriormente los trozos del aguacate dado que en casa nos gusta mucho. Si no te gusta encontrarte tropezones, puedes usar una batidora de mano pero ya estaríamos eliminado la esencia del guacamole. Soy consciente que esta no es la manera tradicional de hacer guacamole. El utensilio original para preparar este plato es un molcajete, una especie de mortero hecho de piedra y que se utiliza para triturar ingredientes. Como podréis comprender, no dispongo de uno y lo más parecido es un tenedor, dado que obtendremos más o menos la textura deseada. En cuanto a ingredientes, no le he añadido ajo que originalmente tiene pero, así como ocurre con otros muchos platos, el guacamole tiene muchas versiones. Sin embargo, creo que esta versión no se aleja mucho de la original: lima (que ellos llaman limón), chiles, tomate, cebolla, cilantro y ajo.
  3. Tras esto, añadimos el zumo de la media lima y revolvemos.
  4. Posteriormente, cortamos el tomate por la mitad, le quitamos la pulpa y las semillas y vamos a picar, más o menos, unas dos cucharadas de tomate. Se trata de no quitarle protagonismo al aguacate, por lo que tenemos que intentar no añadirle mucho de los demás ingredientes. Una vez esto, lo incorporamos al aguacate.
  5. Picamos la cebolla roja, unas dos cucharaditas y lo añadimos.
  6. Ahora, picamos unas 5-6 rodajas de jalapeño. Esto es al gusto porque, aunque el jalapeño no es muy picante, tienes que tener en cuenta tu tolerancia al picante. Por ello, añade jalapeño al gusto o, simplemente, no lo añadas.
  7. Ahora, es el momento de añadir el cilantro bien lavado y picado. En mi caso no le he puesto, pero si te gusta, incorpóralo a la mezcla. Revolvemos un poco y con delicadeza para que no se siga chafando el aguacate. Añadimos sal, probamos y corregimos si es necesario.
  8. Una vez esto, incorporamos el guacamole al recipiente donde vayamos a servirlo. ¿Te acuerdas del hueso del aguacate que reservamos? Pues ponlo en el medio de la salsa. Esto ayudará a que nuestro guacamole no se oxide. No sé si es magia o es que el hueso contiene alguna propiedad que evita la oxidación, pero ésto y la lima, hace que el aguacate aguante mucho tiempo (incluso dos días) sin oxidarse.
  9. Lo he acompañado con unos totopos pero lo puedes conservar en la nevera para luego acompañarlo con una carne, pescado o en las tostadas del desayuno.
  10. ¡A disfrutar!

A continuación os dejo el vídeo de la receta para que veáis el proceso de la misma.

Como avocado lover, siempre intento incluir el aguacate en todos mis platos dado que contiene muchos beneficios para la salud como, por ejemplo, que es una fuente de grasas saludables y es muy saciante. Sea en guacamole, ensaladas, tostadas o en platos más elaborados, siempre tengo una par de aguacates en mi cocina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

//]]>